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La necesidad de obtener información relevante y de forma rápida han provocado evidentemente que las personas nos volviésemos más visuales. La tendencia actual en casi todo lo referente al diseño es utilizar imágenes que reflejen conceptos, ideas, emociones y sensaciones de manera casi instantánea, en dos segundos pueden crear un lazo o romperlo definitivamente con su observador.

 

Siendo dueño de un negocio, utilizar un medio de comunicación ya sea impreso o digital que te ayude a alcanzar un público más grande se vuelve realmente imprescindible. Al optar por esta opción y considerando la tendencia antes mencionada, se vuelve importante contar con fotografías de calidad que beneficien la imagen de los servicios o productos que estés ofreciendo.

 

En la actualidad, el acto de fotografiar está al alcance de casi todos con un toque sobre la pantalla de un teléfono celular con cámara. Si bien es cierto que muchos dispositivos tienen una resolución muy alta, no podemos pensar que cualquier foto resultará útil para publicitarse; cuestiones de composición, nitidez y las dimensiones de la fotografía son sobre todo los pilares que sostienen la fotografía de calidad. Es probable que en algún momento requieras contratar un fotógrafo experto en el área en que te desenvuelves, o en otro caso comprar fotografías que se acoplen a tus necesidades de comunicación.

 

Antes que nada, debes saber qué tipo de imágenes requieres para dar un mensaje claro, por lo que planearlas te va a ahorrar mucho tiempo buscando fotografías o retocándolas en Photoshop u otras herramientas, porque no es lo mismo promocionar un restaurante con platillos mexicanos a vender perfumes por catálogo. La edición lleva su tiempo, y si estás contratando a alguien por ese servicio te aseguro que va a cobrarte por su tiempo frente al monitor.

 

Así que cuando tu diseñador te sugiera invertir en esta parte, considéralo así: una inversión, porque las imágenes que subas a redes sociales o que imprimas en algún sustrato harán la publicidad por ti, y que mejor que sea en beneficio para tu negocio.

 

¡La fotografía sí es una inversión, no lo olvides!